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Seguimiento de leads: ¿cómo organizarlo?

· 3 min de lectura

Una asesora con auriculares escribe en su laptop

El seguimiento de leads es el conjunto de contactos que una empresa mantiene con un interesado después de su primera consulta, hasta que toma una decisión. Se organiza definiendo, para cada lead, una próxima acción con fecha y un responsable.

¿Por qué el seguimiento necesita un método?

Porque la mayoría de las decisiones de compra no se toman en el primer contacto. Con un método, cada interesado recibe atención en el momento adecuado, sin depender de que alguien se acuerde.

¿Cómo se organiza el seguimiento?

  • Cada gestión se registra: qué se conversó y con qué resultado.
  • Al cerrar una gestión se define la siguiente, con fecha.
  • Los seguimientos del día aparecen en una agenda.
  • Los vencidos se distinguen de los que están al día.
  • Lo que puede automatizarse, se automatiza.

¿Qué parte del seguimiento se puede automatizar?

Los recordatorios al equipo y los mensajes de reactivación a quien dejó de responder. Por WhatsApp, pasadas las 24 horas, esos mensajes se envían con plantillas aprobadas.

¿Cada cuánto conviene dar seguimiento?

Depende del ciclo de decisión de cada negocio: no es lo mismo una consulta sobre un curso que la compra de un departamento. Lo recomendable es definir una secuencia —un primer seguimiento pronto, otro unos días después, un tercero más espaciado— y un tope de intentos.

Insistir sin criterio desgasta la relación; no insistir deja que el interesado se enfríe. La secuencia, escrita y conocida por el equipo, resuelve ambos riesgos.

¿Qué canales se usan para el seguimiento?

Los que el cliente usa. En el Perú, WhatsApp encabeza la lista, seguido de la llamada, el correo y la visita presencial. Lo importante es registrar el canal de cada gestión, porque con el tiempo muestra cuál responde mejor.

Cuando el contacto escribió por WhatsApp, lo natural es seguir por ahí, con plantillas aprobadas si pasaron más de 24 horas desde su último mensaje.

¿Cómo se mide el cumplimiento del seguimiento?

Con dos indicadores sencillos. El primero, cuántos contactos tienen una próxima acción programada y al día. El segundo, cuántos seguimientos están vencidos, por asesor.

Esos números convierten el seguimiento en algo que se puede conversar con el equipo sin reproches: se ve dónde se acumula el atraso y cómo repartir mejor la carga.

¿Qué se anota en cada seguimiento?

Tres cosas bastan. Qué se hizo —una llamada, un mensaje, una visita—, qué respondió el contacto y cuál es la próxima acción, con su fecha. Si falta alguna, el seguimiento deja de ser útil: no se sabe qué ocurrió o no se sabe qué sigue.

Registrarlo en el momento, y no al final del día, mejora la calidad del dato. Y escribirlo de modo que lo entienda cualquier compañero que tome el caso evita que el seguimiento dependa de un solo asesor.

¿Cómo lo resuelve Leadtly?

Leadtly registra cada gestión con su próxima acción, muestra los seguimientos pendientes y vencidos, y permite configurar mensajes de seguimiento automático con un tope de insistencias.

En corto

  • El seguimiento es el contacto sostenido con un interesado hasta su decisión.
  • Se organiza con una próxima acción, una fecha y un responsable por cada lead.
  • Recordatorios y mensajes de reactivación pueden automatizarse.